Fumar te atrapa y el tabaco te consume

Fumar te atrapa

Quieres dejar de fumar, y es conveniente que sepas como te atrapa el tabaco

¿Para que fumas?. Si sabes la respuesta de esta pregunta, será más fácil dejar de fumar. Saber para qué fumas te ayudará a encontrar maneras de compensar lo que podrías extrañar cuando decidas dejar de fumar definitivamente.

La mayoría de las personas fuman por diferentes motivos, en diferentes momentos. Los motivos de fumar incluyen cuestiones psicológicas, hábitos, presiones sociales y dependencia física a la nicotina.

Razones y motivos que empujan a fumar

Quiero dejar de fumar pero, encender un cigarrillo, inhalar su humo y quemar hasta la última porción de tabaco, apagar la colilla y, al momento, repetir. Cientos, miles de veces, un día tras otro, la actitud cotidiana de millones de personas. ¿Por qué? ¿Qué razones son las que impulsan esa costumbre, ese hábito tan pernicioso y tan popular de fumar que se ha ganado ser la epidemia sanitaria más importante del siglo XXI?

Todas la personas dicen tener un motivo

Siempre que a los fumadores se les pregunta por qué fuman, suelen dar respuestas de muy diversa índole:»Fumo para animarme», «Se ha transformado en un hábito», «Hace bastante tiempo que fumo y no me hace daño», «Me ayuda a atenuar el estrés», «Fumo porque me gusta», «Me ayuda a concentrarme», «Sé que es perjudicial para la salud, sin embargo no puedo dejarlo», «Fumo cuando las personas que hay a mi alrededor fuman»,… Aun así ninguna de estas explicaciones es suficiente por sí sola, y muchas de ellas ni siquiera responden a la realidad o no son generalizables al resto de fumadores. Pero, vistas en su conjunto, resultan muy clarificadoras y permiten llegar a una comprensión real de la situación.

Desgraciadamente, nos hemos acostumbrado a convivir con el tabaco desde muy pequeños, y es un aliciente que suma dificultad a la hora de dejar de fumar. Los cigarrillos de chocolate que muchos hemos «fumado» o comprado alguna vez a nuestros niños son ya un temprano y sutil acercamiento al tabaco.

Antes de dejar de fumar, repasa las fuentes de atracción que invitan a fumar

Todos somos tentados por el tabaco, y esta fuerza de atracción tiene varias fases y viene desde distintas fuentes. En tu objetivo de dejar de fumar es aconsejable que conozcas las fuentes de tentación del tabaco. Estos elemento de atracción son, entre otros:

1. La sociedad no ayuda a dejar de fumar.

Todos conocemos el tabaco demasiado pronto. Posibles fumadores y futuros no fumadores. Directa, o indirectamente. Nuestro entorno es un espacio en el que el tabaco marcha a sus anchas, lo encontramos en cualquier parte y relacionado con las más diversas actividades humanas, y esto afecta a tu objetivo de dejar de fumar.

La publicidad es otro problema que influye negativamente a tu objetivos de dejar de fumar, pues lo pone como un medio bueno para alcanzar el placer, la felicidad y la libertad. Y en nuestra sociedad, poco sabedora de sus tremendos riesgos para la salud, se usa como un medio para relacionarse con los demás, y como un medio «ideal» para realizar bastantes actividades cotidianas.

2. Familia o por carácter.

A pesar de que a algunos estudios han encontrado que la herencia genética puede tener relación con el hecho de fumar, ni éste ni otros motivos (como la mayor probabilidad de las personas con un carácter extravertido o impulsivo) son determinantes.

Fumar es un complicado conjunto de conductas y actos provocados por múltiples causas. No puede plantearse desde una única perspectiva, y entenderse sólo con una razón concreta, sino que debe afrontarse desde la comprensión de un completo grupo de razones.

Entender de forma general los motivos que inducen a iniciarse en el hábito de fumar y perpetuarlo nos ayudará a poder ejercer control sobre el tabaco, y posteriormente poder dejar de fumar.

3. El primer cigarrillo.

Casi todas las personas fumadoras coinciden en sus recuerdos respecto a los primeros cigarrillos, y estos comienzos suelen darse en la adolescencia, e incluso con 11 y 12 años algunas personas han consumido algún cigarrillo. Un tercio de los fumadores se inicia antes de tener 18 años.

4. La época de adolescencia.

El hecho de ser algo prohibido y reservado a los mayores, fumar es algo que, por imitación, permite acceder a un «privilegio» de los adultos. Es más, al fumar, el «rebelde» adolescente se salta las normas de los adultos y se integra en su grupo de amigos. Por otro lado, el joven, que está en una etapa en la que está forjando su personalidad, es muy sensible y vulnerable a todo aquello que le ofrece poder, aventura y libertad, ya que necesita reafirmarse y hacer propios (y cuanto antes mejor) los valores y las conductas de que disfrutan los adultos. Si pretendemos que un adolescente consiga dejar de fumar, la prohibición está claro que no es el mejor camino.

Uno de cada tres jóvenes es fumador habitual antes de haber llegado a cumplir los 18 años.

5. Glamour.

Y ¿quién ofrece al adolescente todos esos valores?. La industria del tabaco, a través de la publicidad. Las tabacaleras saben que muchos de sus cliente habituales morirán debido al veneno que ellas mismas les venden (pues hay estudios y estadísticas que así lo dicen). También saben que los adolescentes y jóvenes en general, son potenciales clientes y de larga duración. Les hacen creer a través de la publicidad, que en el tabaco encontrarán aquellos que buscan. Con sólo encender un cigarrillo nos convertimos en unos grandes seductores, somos «interesantes», galopamos a lomos de un caballo en pleno Cañón del Colorado o nos transformamos en la mujer más atractiva y liberada del mundo. Y todo transmitido a través de espectaculares imágenes y de jóvenes esbeltos, atléticos, saludables y divertidos, transgresores de normas y, sobre todo, libres.

Dos factores muy determinantes en el adolescente son el sentirse integrado en el grupo de amigos y la publicidad, que lo bombardea usando anuncios que asocian el fumar con grandes logros personales y con la sensación de libertad.

Y podríamos seguir repasando formas de atrapar del tabaco, pero lo que quiero que tengas claro es que:

Dejar de fumar es más fácil si eres consciente de como el tabaco te tienta

Sabedor de las diversas maneras de tentarnos que tiene el tabaco, también podrás ayudar a otras personas de tu entorno, las cuales están a punto de iniciarse o metidos ya en la fase inicio. Por ejemplo, tus hijos, sobrinos, amigos, etc.

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